Antes de dar el primer paso con este proyecto personal, quiero ser completamente honesta: no tengo la menor idea de si esto llegará lejos, de si cruzará fronteras o si se quedará en un rincón silencioso de la red. Pero, para ser franca, eso es lo que menos importa ahora mismo.
Llevo mucho tiempo cargando con una necesidad que ya no puedo ignorar. En mi cabeza habitan historias que piden permiso para existir, comentarios que se agolpan buscando una salida e ideas que, literalmente, gritan por ser liberadas. A veces son destellos de la realidad, otras veces son fragmentos que rescato directamente de mis sueños, antes de que el despertar los borre por completo.
En este espacio, las reglas convencionales no tienen lugar. No esperen promesas de una edición perfecta, ni calendarios de publicación estrictos, ni mucho menos una temática definida. No quiero atarme a un solo género ni a un solo estilo, porque mi único objetivo aquí es dejarme fluir. Habrá días de relatos largos y complejos, y otros de pensamientos breves y erráticos; así es como funciona mi creatividad y así es como quiero que viva aquí.
Este es mi refugio, un sitio para botar todo aquello que no encaja en el día a día. Sin embargo, si en medio de este proceso de soltar y crear, mis palabras logran tocar a alguien, si ustedes encuentran algo aquí que los haga detenerse, pensar o simplemente disfrutar de lo que ofrezco... entonces el viaje será doblemente valioso.
Gracias por asomarse, por leer y por aceptar la invitación a ser parte de estos Pequeños Mundos.
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